lunes, 30 de enero de 2012

Vacaciones 2012

Y bueno comenzamos el viaje a las 6 y algo de la tarde. todo muy bien, hasta se nos hizo corto de Santiago a Collipulli (primera parada) que son como 580 km. Ahí alojamos. Nos levantamos temprano y seguimos camino a Osorno.
Antes conocí el majestuoso Viaducto del  Malleco. Traido en partes desde Francia. Una imponente estructura de metal que une Chile que fue terminado en 1890 y que marca una parte importante en la historia de nuestro país.




Los paisajes a medida que se acerca el sur se vuelven cada vez más verdes y maravillosos. El aire, el aroma que  se siente relaja, te da ánimos, renueva el ser. Los animales que se ven (en especial las vacas) le dan un toque vivo, de campo, de ambiente hogareño y de permanencia a la ruta.
Es increíble la cantidad de especies de vacas que se pueden apreciar en el camino. También se nota como la gente  deja de ser tan seria para dar paso a sonrisas, atenciones, alegría. Las personas del sur son muy, muy diferentes a las santiaguinas. Un gusto estar y compartir con la gente del sur.
Llegamos a Osorno y almorzamos. Para emprender el rumbo a San Carlos de Bariloche, que está 250 km de Osorno por la ruta. Es una ciudad grande, bonita, cercana a diferentes lugares para conocer.
Al tomar la ruta 215 se observa la naturaleza con toda su gama de verdes. Al fondo el Volcán Osorno. La variedad de árboles, plantas, helechos, vistas panorámicas le dan una belleza única a ese lugar. Bordeando en algunas zonas el lago Puyehue en su máximo esplendor.
El paso Cardenal Samoré estaba casí desocupado por lo que el tramite fue expedito y rápido.
 A medida que  avanzamos en la ruta nos encontramos con los estragos que causó la erupción del Volcán Cordón del Caulle. Las cenizas están por todas partes y obviamente le da un aspecto inerte a gran parte de la ruta hacia Bariloche.

Continuamos con el viaje hasta que llegamos a Villa La Angostura, un típico pueblo de montaña, con sus construcciones de madera que le da la calidez en época invernal. Sus calles con flores y la limpieza es algo muy llamativo para quienes estamos acostumbrados a ver sólo cemento y basura por todas partes. Lindo, aunque fue sólo de pasada. Aún quedaba para muestro primer destino.
En el camino se puede apreciar como va disminuyendo un poco la ceniza en el camino y en los bosques. También hay varios miradores donde se puede apreciar el lago Nahuel huapi.
Se supone que es de origen glaciar y su característica  principal es que tiene 7 brazos. Su color zul es sencillamente cautivante.
Se dice que una orden jesuita llegó en el siglo XVI con la idea de "evangelizar" a los nativos de esa zona (que eran llamados vurilo che (gente del otro lado) por los mapuches). Los jesuitas provenían de Chiloé, pero abandonaron la evangelización porque los nativos asesinaron a 5 sacerdotes por lo que se devolvieron a Chile.
En la Catedral de Bariloche hay  una muestra donde se cuenta la historia y se señala el origen de la construcción de la catedral y de la Virgen que la que es patrona la ciudad.
Nuestra Señora de Loreto en Achao  es la misma que llevaron los jesuitas en 1689.
En fin la ciudad y la zona está llena de historias que  se vuelve fascinante estar in situ recorriendo los lugares de los que se escucha hablar como parte de la historia.
 Bariloche es una gran ciudad, digo es la más poblada de la zona cordillerana de los andes patagónicos, turística. Su nombre proviene del mapudungún ( no nos olvidemos que existen mapuches a ambos lados de la cordillera) y significa "gente del otro lado".
La mayoría de las construcciones son de madera, con estilo alpino.
Al llegar a la ciudad misma nos encontramos con varias personas que ofrecían sus casas o habitaciones para hospedaje. Nosotros fuimos al centro cívico dónde hay un montón de información para hospedarse.
Elegimos una que se llama "El Ensueño" y que a decir verdad era bien cómodo y no tan caro. Las señoras que atendían el lugar eran bien atentas y conversadoras... cha sabes! jaja!el acento (cérrame  la canicha).

Hay un sin fin de lugares para ir a comer y disfrutar, pero nosotros optamos por la economía, así que nos íbamos al super. 
Nos fuimos al cerro Catedral de donde podíamos ver todo el lago ( o en su mayoría) y la cantidad de recovecos e islas que forman parte de él. La vista es extraordinaria... mágica. Se puede apreciar también como  las cenizas se confunden con nieve en las cimas de las montañas, salvo claro por el color. En el mirador hay un tipo que confecciona arte en piedra, muchas esculturas bien diseñadas y bonitas.

Siguiendo el recorrido hay una Laguna Escondida, que no visitamos! jajaja pero está ahí en el camino.
Lo que encontramos excesivamente caro, un asalto fue el valor del teleférico 8 mil pesos chilenos!!  y  para llvarte a la cima del cerro Otto. Ya sé que la vista de la patagonia debe ser maravillosa pero no para cobrarte eso por persona!
Estuvimos 3 días y dos noches.
El viaje debe continuar.